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Soy padrino

Soy padrino

 

 

 

 

Una experiencia inolvidable.

Después de varios años de apadrinar a dos niños a través de Más Vida, un día me surgió una pregunta; ¿Por qué no viajar hasta Nicaragua y conocer a esos niños?. Y así lo hice.
Os puedo asegurar que fue un viaje de lo más enriquecedor a nivel personal.
En las zonas rurales de Estelí, pude ver la labor que Más Vida está realizando. Es increíble el ver la ilusión de unos niños por ir a su escuela, la ilusión de unos padres que se ven amparados por Más Vida, y que pueden tener acceso a una vacuna para sus hijos o que se les ayuda para que puedan cosechar sus propios campos de cultivo.
Os recomiendo visitar a estos niños y a sus familias, os sorprenderá gratamente su hospitalidad. Y sobre todo os hago llegar sus mensajes de agradecimiento y de ánimo a seguir colaborando ya que con nuestra ayuda les damos la fuerza y la esperanza que necesitan para salir adelante.


Una ilusión que contagia

Desde la primera toma de contacto con la gente de la Fundación Más Vida sentí su compromiso. Eso fue lo que me convenció de que el proyecto merecía la pena.
Durante estos años de apadrinamiento he podido comprobar que mi intuición no se equivocó. Tal vez se quedó corta. Porque es relativamente sencillo dar el paso, sentir el impulso de colaborar en una causa noble como la de garantizar el futuro de los niños en zonas tan desfavorecidas como Nicaragua o La República Dominicana, pero cuando ese compromiso se mantiene en el tiempo es porque hay algo que lo sostiene. Hay algo que hace que perdure, que se mantenga y crezca cada día. Ese algo es un trabajo firme sustentado en unos cimientos imprescindibles: la ilusión de todo el equipo, en España, en Nicaragua, en República Dominicana. Una ilusión unida a la constancia en el trabajo, la profesionalidad, la transparencia.
Una ilusión que no duda, una ilusión que se contagia.
Desde aquí os animo a que os involucréis en este magnífico proyecto o al menos a que lo conozcáis. Estoy seguro de que os convencerá como a mí.

Soy padrino


Soy padrino

Un proyecto que merece la pena

 

Hace unos años, durante la campaña de Participa en nuestro reto, a través de la cual Más Vida nos pedía a los padrinos que contáramos a las personas de nuestro entorno que era apadrinar a un niño, hice mío el reto de contarles a todos mis amigos, conocidos, familiares, compañeros de trabajo… qué era la Fundación Más Vida, describirles en qué consistía, animarles a dar el paso de colaborar con ella al igual que yo lo hago. Pronto me di cuenta de que verbalizarlo me había llenado de orgullo. Por primera vez estaba explicando las motivaciones y estímulos que llevan a una persona a apadrinar, las recompensas que uno se encuentra en el camino, lo maravilloso que es ver el trabajo que Más Vida está haciendo plasmado en las revistas que los padrinos recibidos, llenas de testimonios, imágenes, entrevistas a beneficiarios… La sonrisa que se dibuja en tu cara cuando lees una carta de tu niño apadrinado…
Creo que lo hice bien porque conseguí atraer a más gente al proyecto. Pero sobre todo, lo hice bien porque me sirvió para reforzar todavía más mi creencia en que este proyecto merece muchísimo la pena.